10/6/08

Roma 2007

 

Dos momentos de Roma. Una ciudad de contrastes, sin duda.

 

 

   
 

8/6/08

Venezia 2007

 

San Polo 963 A, justo a la espalda del mercado de Rialto. Es la puerta más inclinada de Venezia.

 

   
 

7/6/08

Siena 2007

 

Una calle de Siena.

 

 

Un triste semáforo (¿portátil?) en una esquina de Siena. (Foto tomada: 31/3/07 a las 16:49).

 

   
 

24/5/08

Ziggurat: la presentación

 

El pasado once de mayo, la profesora Amalia Vilches presentó Ziggurat. Ella ha tenido la amabilidad de enviarme el texto que aquí se transcribe.  Aprovecho, desde este espacio volátil, para reiterarle mi agradecimiento por cuanto, me consta, ha luchado por él. En la foto, a mi derecha, Francisco Javier Torres, el editor de EDA Libros, que  nos acompañó en la mesa y con quien compartimos una jornada inolvidable. Desde aquí, Saravah! (como cantaba el maestro Vinicius de Moraes).

 

 

 

Presentación de Ziggurat.
Cádiz 11 de mayo de 2008. Feria del Libro.

 

Texto de la profesora Amalia Vilches

Ziggurat -el templo mesopotámico cuyos escalones unen el cielo con la tierra- se compone de 22 poemas que se asimilan, cada uno, con los Arcanos Mayores del Tarot. El Loco, el Mago, La Papisa, la Emperatriz, la Justicia, la Muerte, todos y cada uno de ellos son símbolos que remiten a las verdades y a las falacias que rigen la vida del hombre.

Un libro difícil para el lector que desconoce las claves que abren su significado último, pero siempre un desafío para la investigación y el aprendizaje y un deleite estético, pues los poemas que integran Ziggurat están dotados de una atracción oscura y lujuriosa -lujuria de fulgores verbales- que nos arrastran a lo desconocido, a la maravilla intuida y al misterio.

Subjetiva es la poesía y, por ello, en Ziggurat está el poeta que no cree en el consuelo cósmico que los hombres buscan, porque el universo es, en definitiva, engañoso, aunque a pesar de ello se funde con él, desasido de las ataduras materiales y se abraza a la Gran Sacerdotisa -el alma según Jung-, se funde con ella y con la noche que lo cubre con su manto de estrellas.

Al vigor de la vida que encarna la Emperatriz, violento y engendrador, “llanto del comienzo”, “raíz de la vida”, se enfrenta la soledad del hombre que se mueve en un caos de violencia, de detritus, que deambula por los arrabales del alcohol y del oropel del dinero.

Y es que el libro camina por dos planos simultáneos: el de la vida cotidiana, la ciudad por la que el yo del poeta transita, los hombres que lo rodean en un momento favorito y en un paisaje constante: noches etílicas de tugurios y de ninfas drogadas, de rojas cabelleras por las que el poeta deambula sonámbulo, y el del misterio del mundo, el del espíritu que se dirige al lugar desconocido, poseedor de secretos que el resto de la humanidad desconoce.

El poder sanador de la palabra que permite la liberación del alma y que sube hasta la “bóveda infinita del universo” como un murmullo magnético y brumoso lo lleva a recitar el mantra de Chenrezig, símbolo del amor y de la compasión, “Om mani padme hum”. Y es que, como Machado, “guitarrista lunático y pobre hombre en sueños”, el poeta se asoma a la ventana ”profético y lunático, desorbitado / incapaz de conciliar el sueño” y siente cómo su alma se desprende del cuerpo y “astral éter cósmico” baja a la calle y desde ella se contempla apoyado en el alféizar y cruza el mundo sin fronteras, los bulevares mojados por la lluvia en ciudades desconocidas, tropieza con gente a la que no ha visto nunca, pero a la que ama desde el comienzo de los tiempos. Onírico y surreal, bucea en la tradición hebrea y sufí, contempla cocodrilos que son dioses ignotos, bucea bajo las barcazas de la muerte en el Nilo.

Whitman, Lorca, Pessoa, Ginsberg han contemplado antes que él ciudades sucias y depravadas, seres humanos que son guiñapos al borde del abismo. Deseos y sueños se proyectan sobre fondos urbanos corrompidos. Y es que no hay esperanza para el hombre que ha atisbado una felicidad que ahora se le niega y que sólo es capaz de disfrutar en sueños. Un hombre-dios que lo ha tenido todo y que ha vuelto al prosaísmo de los bares, del azogue gastado en los espejos.

Caben en Ziggurat la literatura, el cine, la cibernética, la mitología, la ciencia de los astros, las religiones esotéricas, la música -Jim Morrison, Vangelis-, la NASA, los agujeros negros, el ying y el yang, un despliegue de conocimientos que testimonian la profunda formación del poeta, su fascinación por trascender con su poesía la ignorancia y la limitación del ser humano.

En los poemas de Ziggurat, oscuros, intrincados, suntuosos, sugeridores, se contempla la propia muerte y la de los seres queridos desde un presente sin consciencia, pero al final queda un lugar para la esperanza en los esputos de luna con los que se puede encontrar la piedra filosofal, en el Dragón que es Ouroboros, la serpiente que se muerde la cola y simboliza la continuidad de la vida; en el simbolismo de los colores del Mustang que conduce el padre, blanco-purificación y redención, rojo -perfección, gloria- que triunfan sobre el negro -putrefacción y muerte- y en el Arcano XX que es el Juicio que encarna el sempiterno deseo del ser humano de pervivir más allá de la muerte a pesar de que posiblemente alguien, “con una bata blanca / y el pelo gris, ondulado, grasiento de gomina, y el gesto de cadáver escrutador / se divierte en su pulcro laboratorio cósmico / experimentando con las infames partículas humanas/observándolas a través de las lentes titánicas de su microscopio.”

Amalia Vilches

 

 

10/5/08

Firenze 2007

 

La torre del Palazzo Vecchio se reflejaba al atardecer sobre un escaparate en el que se exponían indumentarias renacentistas.  Esta foto la tomé el 1/4/07 a las 18:07.

Más sobre el Palazzo Vecchio y la torre di Arnolfo.

 

 

¿Qué piensa Michelangelo de la caricatura de 007?

Foto tomada en la Galleria degli Uffizi. Queda claro que Michelangelo me miraba avieso.

Más sobre la Galería Uffizi.

   

5/5/08

Abbesses

 

Estación de metro de Abbesses en Montmartre. Esta foto la tomé el 19/3/08 a las 12:08.

Más sobre Abbesses.

 

3/5/08

Borges' Digest

 

Creo que hay un dicho que reza: "Ten cuidado con lo que deseas porque se te puede conceder". O algo así. De todas formas, trastocando este adagio, se podría afirmar: "Ten cuidado con lo que escribes porque te lo pueden publicar". Ignoro si esta página, rescatada de un Reader's Digest (abril del 68), figura en las Obras Completas del "famoso escritor argentino". Yo destacaría el feliz y contundente inciso: lo cual me parece muy bien. Impresiona el argumento y el brillante manejo del pronombre relativo.

Hemos tenido conocimiento por varios autores, también apellidados Borges, que este tal Borges (el del digesto -que no indigesto-) leyó las Mil et One Nächte, la Divina Comedia,  incluso Treasure Island; afirman, además, sus comentaristas, los otros Borges, que escandía versos de un poeta rarísimo: Swinburne, creo. De veras, con Borges, el auténtico (aunque también valdría para uno de los infinitos clones Borges), parece que uno está perdido en un inmenso laberinto de atlas, tipografías del S. XVIII, cuentecillos de Scherezade y enciclopedias británicas compradas de saldo a un bouquiniste.
Cansino.

P.S.: ¡Perdón, Maestro! (cosa que le dijo Anakin a Obi-Wan, pero con la boca chica). No sé cuál de mis clones descontrolados me ha escrito esta página.

 

3/5/08

Light My Fire

 

En algún poema se nombra a Jim Morrison. Aquí va este homenaje con un logo retro. ¡Oh! Aquellos años de la  psicodelia.

Aprovecho para recordar que Amalia Vilches presenta Ziggurat el domingo 11/5/08 a las 13:00 en la Feria del Libro de Cádiz.

 

26/4/08

Ziggurat

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ziggurat = 1+21 poemas.

Publicado por EDA Libros (http://www.edalibros.com)

La ilustración de la cubierta procede del tratado Triunfo de la Fortuna de Segismundo Fanti Ferrarese, Venecia, 1526).


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